Concurso patrocinado por el Hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera

lunes, 17 de marzo de 2014

Una lección

Qué equivocado estabas, abuelo, cuando en cada sobremesa me aconsejabas con suficiencia que lo olvidara. Qué pena no haberte podido dar una lección. Ojalá hubieras visto cómo me subía a esa interminable escalera que veíamos en los libros de la biblioteca, o la cara de aquel niño al verme aparecer. Qué impotencia me da el hecho de que nunca sabrás que, esta tarde, tu nieta apagó su primer fuego.  



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