Concurso patrocinado por el Hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera

jueves, 20 de marzo de 2014

Rebeldía


Poco antes de llegar a la adolescencia ella comprendió que todo era diferente para la que había nacido mujer, al menos en su país. Se le prohibieron los juegos con los niños varones, se le ordenó que cubriera sus cabellos con un velo u se guardara muy bien de leer y de mostrar el rostro a cualquier hombre. Su visda pasó a ser la de una prisionera en su casa, esclavizada por el deber impuesto de servir a los hermanos y al padre. Pronto sería obligada también a casarse con un marido que no habría elegido ella. Siempre había sido así en su pueblo. La llegada de aquellos extranjeros fue providencial. Huyó con ellos.

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