Concurso patrocinado por el Hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera
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lunes, 31 de marzo de 2014

Ganadores del II Concurso de microrrelatos sobre la mujer 2014

Reunido el jurado del II Concurso de Microrrelatos sobre la Mujer formado por las siguientes personas:

La concejala delegada de Igualdad y presidenta del Consejo Municipal de Igualdad del Ayuntamiento de San Javier, Dña. Celia Martínez Mora.

La concejala delegada de Cultura y Centros Cívicos del Ayuntamiento de San Javier, Dña. Inma García Sánchez

El coordinador de la Biblioteca Municipal del municipio de San Javier, D. Antonio Díaz Grau.

El secretario del Consejo Municipal de Igualdad del Ayuntamiento de San Javier, D. Felipe Andrés Gutiérrez.

Una vez leidos todos los microrrelatos, el jurado otorga los siguientes premios, según las bases del Concurso, a las siguientes personas:

1er premio, dotado con 175 euros y un fin de semana en el Hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera, a Dña. Mar Arias Couce , con el microrrelato Nunca estás.

2º premio, dotado con 125 euros y un e-book, a D. Bernat Andreu Caba, con el microrrelato 50 % cotón.

3er premio, dotado con 100 euros a Dña. Antonia Fernández Sández, con el microrrelato La voz callada.

¡Enhorabuena a todos los participantes!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Fisonomía de una coleta

FISONOMÍA DE UNA COLETA
 

Todas las mujeres de mi familia conocen la fórmula secreta para obtener el resultado de una coleta simétrica y de excelente fisonomía.

Mi madre repasaba mi pelo, elegía una cinta de color y yo atesoraba una coleta de proporciones exactas, aunque después de repasar la lección de las propiedades conmutativas de los conjuntos, la coleta ya había alterado su forma perfecta, debido a su tendencia natural a despeinarse.

Con la suma de los años, mi coleta respira en libertad, mejorada su silueta a lo largo de muchas generaciones de moños y pañuelos negros. Aunque diestra en despeinarme, tan sólo me resta la práctica exacta que multiplique la habilidad familiar, a pesar de mi adversión a las matemáticas.

"PARES E IMPARES


Me levanto temprano, preparo la ropa y los desayunos de las niñas. Me visto, me tomo un café y llevo a las niñas al cole antes de irme al trabajo. Cuando vuelvo las recojo, comemos, se recoge la cocina, se pone la lavadora, se plancha y se limpia. Llevo a las niñas a inglés y a música. Voy al gimnasio. Recojo a mis hijas y nos vamos a casa. Duchas, cenas, lectura y a dormir. Por fin ha terminado el miércoles.

Por cierto, me llamo Manolo y me toca hacer todo esto los días impares de la semana. Ana, mi mujer lo hace los pares. Los dos trabajamos fuera y dentro, y nos queda tiempo para amarnos.

Como cada mañana, jamás


COMO CADA MAÑANA, JAMÁS


     Como cada mañana, su móvil preñado de mensajes; hospitales, clínicas, congresos; premios, sueldos, honores,… Lejos de ser un halago a su mente privilegiada, aquellas apremiantes llamadas le cansan infinitamente. Ya nada es lo que fue.
     En la vorágine de los homenajes, su cirugía ha perdido chispa y pasión. Los colegas le hacen sentirse más importante que sus propios pacientes. La moto que le lleva al hospital ya no es signo de libertad. Esto no debió ocurrir jamás.
     Con gesto decidido su tan valiosa mano derecha selecciona los mensajes. Sin dudar, elige "Borrar". Marca el número encontrado en una revista.
-         Médicos Sin Fronteras.  Sección Voluntariado. Atiende Yolanda. ¿En qué puedo ayudarle?
-         Soy la Doctora Sara Menantes. Me gustaría ayudar.

EL CUENTO ROTO


EL CUENTO ROTO

Siendo niña escribió un cuento y  mostró el relato a su padre. Éste rompió el papel y gritó: “Aprende lo que te corresponde”.
Ella entendió que su futuro estaba sentenciado. Lo suyo sería cocinar y coser, pero decidió luchar y continuó redactando las historias que le llenaban la mente.
Un buen día remitió su primera novela a una editorial y a fuerza de trabajo, logró  ser una  escritora de éxito.
Hoy, su madre está al otro lado del teléfono, le dice que el padre ha muerto y que aquel hombre  jamás tuvo una oportunidad, ni siquiera fue a la escuela. Ella evoca el primer cuento que él rasgó sin miramientos y entiende que su padre nunca aprendió a leer.

Halima


      HALIMA
                                                                                                                 

Se lo han dicho de golpe, como se clava un cuchillo en la carne blanda y confiada, con las mismas palabras de sudario que siempre ha temido escuchar
-No puedes seguir aquí, nos hemos quedado sin trabajo -y le han dolido en lo más hondo igual que un parto.
Aún huele a desierto y sus ojos de arena y brisa siguen recordando el terror profundo del océano, las rocas afiladas de la costa. Volver a empezar resulta cada vez más difícil, pero recuerda a su gente:
-Halima no puede sucumbir –y no dice nada, sólo mira con tristeza de madrugada, hasta que se despide dando las gracias con palabras redondas; fuera, el sol de mediodía seca sus mejillas húmedas.


Una idea


Mujeres no desesperéis. Existen lugares donde las almas son iguales, donde todo es omnipotente. Metrópolis perfectas, justas y equitativas, en ellas da igual quién seas, o qué seas, cada día cambias de vida, aprendes oficios. No están concentradas, o pueden estarlo, sociedades invisibles que solo mirando sin ver serán transparentes y únicamente viendo sin mirar se abrirán a ti. Agudizad el sentido y aprended todos, allí una mujer es mecánica, buzo, científica y futbolista, y también en aquellos reductos, un hombre cuida de los hijos y pasa la tarde en el parque. Esperanzas de un futuro con igualdad de oportunidades. No es ficción, no es mentira, es simplemente, un patio de escuela.

SUSURROs

SUSURROS

Fue una mañana cualquiera, mientras caminábamos por la calle, sin rumbo fijo:
“…No todo está perdido. Hemos de tejer con nuestros deseos la esperanza y con nuestras manos armar el sostén de la libertad. Nada está perdido.
La fuerza de las mujeres que somos  nos acompaña, nutriendo nuestros cuerpos. Nos devuelve el aire fresco de antaño que nos dará a luz como nuevas personas…
Una mujer se sostiene a sí misma. Nadie ha de decirla nunca qué pensar, vestir, sentir…
Sigamos andando la vida...como si este fuera nuestro último aliento…”
Lo susurró despacito, cuando yo era una niña y ella una anciana.
Como si, en su pérdida de memoria, repentinamente una certeza hubiera encontrado su lugar.

POR SER MUJER

Estáis sentados junto a la puerta del despacho de quien os va a entrevistar. Quieres ese trabajo, y él también; necesitas ese trabajo, y él también. ¿Acaso piensas que los vas a conmover? Él es joven y es obvio que está muy preparado. ¿Y tú? Amaneces pensando en qué hacer de comer, llevas los niños al colegio, vas corriendo a todas partes ¿Vas a lloriquear ahora? No. Tú no eres débil. Estás preparada para ese puesto, y lo sabes. Él puede ser bueno, pero tú serás mejor. Dejarás afuera tu vida y entrarás a ese despacho con la cabeza muy alta. Demuestra quien eres, y hazte un favor, arráncate ese maldito estigma que se empeñan en colgarte por ser mujer. 

Plan de igualdad


Llegó puntual, algo nerviosa, con el mejor de sus vestidos y los labios pintados de rojo carmín. Exhaló despacio el humo del cigarro y se detuvo ante la puerta durante unos instantes. No pudo evitar el recuerdo, casi permanente, de la entrevista de trabajo en la que fue discriminada por el hecho de ser mujer. Dio una última calada y un hondo y humeante suspiro salió de su pecho. Cuando entró, observó detenidamente  a todos los candidatos para el puesto vacante. Ahora, como directora de recursos humanos, al fin llevaría a cabo su venganza.

MARÍA


   Se llamaba María y vivió hace muchos años. Ni ella ni su marido tuvieron nunca más patrimonio que sus manos. Trabajaban unas tierras que no eran suyas y habitaban en una casa que no les pertenecía.
   Se llamaba María y, entre la siega y la siembra, entre puchero y remiendo, parió ocho veces, enterró a dos de sus hijos, y vio morir a su compañero cuando aún amamantaba al último de sus retoños.
   Se llamaba María y fue una heroína, aunque ninguna calle lleve su nombre, ningún libro recoja sus memorias y ninguna placa recuerde que fue cocinera y madre, y enfermera, y economista, y contable, y jornalera y...
   Se llamaba María y era mi abuela.
NO
El jefe le dio los buenos días, la miró de reojo tecleando con sus dedos hábiles en su móvil y ajustándose el nudo de la corbata, salió del despacho. Ella recibió el whatsapp y tras abrirlo, leyó: "Si quieres el ascenso, llámame y sé más cariñosa esta noche". Sintiendo un estremecimiento, mientras apagaba el ordenador, borró al jefe de su lista de contactos y le dejó una escueta nota de despedida.
                 

No soy lo que piensas, soy lo que yo quiero

Me levanto por la mañana, temprano. Con mis cabellos lleno de sueños
de la noche anterior, me preparó el desayuno y me dirijo a dar un
paseo con el sol y el olor a tostadas. Saludo a la gente de mi barrio,
amanezco llena de vida,de energía y unas ganas inconmensurables por
ser agradecida. Me desvisto de primavera y me pongo mi traje de
trabajo. Uso chaqueta y me retiro el pelo. Soy resolutiva, amable,
ejerzo mi trabajo con discreción y buen gusto, como mi vida. En ambos
casos, puede que reciba un insulto. El por qué? No hay por qués, al
menos comprensible. Pero jamás me callo.

"Entrevista de trabajo


—Y entonces, ¿qué sabe usted de cuidar niños?
—Como puede ver en mi curriculum, tengo experiencia en…
—Si, ya, pero no se me vaya por las ramas. Como podrá imaginar, estábamos pensando en otro tipo de perfil para cubrir el puesto ofertado.
—Dígamelo sin rodeos; ¿es porque soy un hombre?
Por la mente de la entrevistadora pasaron imágenes fugaces, recuerdos de una época en la que fue ella quien tuvo que luchar contra los prejuicios desde el otro lado de la barrera. Se tomó un tiempo para reordenar sus ideas, y sólo entonces fue consciente de que se había convertido en lo que más odiaba.

"Diario de una mujer trabajadora

A las 7:30, como cada día, suena mi despertador, me arreglo y me adentro en la tan agotadora Madrid. 8:30, empieza mi jornada, que no acabará hasta las 5:30, al menos, en lo que a la oficina se refiere. Recoge a los niños, llévalos a natación e inglés e intenta mantenerte tú en forma porque, claro, no puedes descuidar tu imagen. 20:00, llega a casa, haz los deberes con los niños, orden, cena. A las 21:00, empiezo a apoyarme en cada esquina.  22:30 cama o  sofá, que es un poco lo mismo. 23:30, fin, mis articulaciones dicen basta, al menos, hasta mañana que será otro día, pero mejor, porque al fin y al cabo una mujer siempre saca lo bueno a la vida.  

Secreto de familia

Exactamente a menos diez pasaba por la cocina, sacaba el cuchillo de deshuesar del último cajón, ponía su brazo en la tabla de madera y con una precisión imponente se lo cercenaba. Papel film para rodear el torso una vez tapada la herida y un portazo. Mamá se iba a trabajar.
Despertaba con tres brazos, salía con dos, pero en casa requería alguno más. Conservaba  los brazos que le crecían cada noche en un congelador de carga horizontal y función de ahorro energético. Escogía y se cosía unos cuantos, con punto Bastilla, para fruncir la prenda y que quedara fija.
Hasta ocho brazos se llego a coser mi madre. Los utilizaba con una soltura sobrecogedora. Era nuestro secreto de familia.

El cuento

El príncipe miró con curiosidad el libro; era su cuento y le intrigaba. Lo abrió despacio y se decidió a leer su propia historia. Mientras lo hacía, poco a poco, en sus ojos fueron acumulándose las lágrimas y al final se emocionó.

La princesa observó también el libro con la misma curiosidad. Lo abrió despacio y se decidió a leer su propia historia. Mientras lo hacía, poco a poco, en sus ojos fueron acumulándose las lágrimas y al final se indignó. 

Futuro de esperanza

Y le dijo:
-en estos días sin ti, me he dado cuenta de lo laboriosas que son las tareas de casa, a partir de ahora, te ayudaré. ¿No me ayudas tú cuando hay tareas en el campo?
La mujer quedó atónita con las palabras de su marido, no sabía lo que había pasado, pero hubiese sido lo que hubiese sido, sonaba positivamente bien y pensó:
-¡Lástima, no haberme ido antes!, a veces para que te valoren te tienen que echar en falta, pero "agua pasada no mueve molino", por eso me alegro, que aunque tarde, él se haya dado cuenta de que el ama de casa es una trabajadora más. Ahora juntos, un nuevo futuro lleno de esperanza, nos espera.

EL REGALO

Amasó la harina, el huevo y el azúcar. Sonrió. Tal vez se le olvidaba algo, pero estaba segura que su pastel sería más delicioso que cualquiera que compraran. Cosas de ingredientes mágicos. Le dolían un poco los dedos. La artritis, quizás, pero sus manos trabajaban con diligencia. Hay cosas que no se olvidan, el trabajo hecho con amor, tal vez. Fabricó bocados con sabor a vainilla y ternura. Besos de fresa para el cumpleaños de María y el suyo. Casualidades. Ella cumpliría noventa años y su bisnieta, cinco. Deseó lo mismo para su niña: casi un siglo de vida, un mundo justo, paz, un corazón alegre y unas manos de milagro. Sonrió de nuevo. Era feliz.





"Lois Lane también lleva capa


Lois Lane también lleva capa

Todos los días, nada más levantarse, Marga se ponía el traje de superheroína y, un café después, ya estaba lista para salvar el mundo. No conocía a Magneto ni a Dos Caras, pero eliminaba con sus propias manos manchas de grasa mucho más temibles. Todavía no sabía volar, pero con su supervelocidad se las apañaba muy bien para salir del trabajo y llevar a los niños a piano, a karate y al parque, ida y vuelta, siempre a tiempo. Su visión X ya no es lo que era, pero aún podía atravesar muebles y encontrar calcetines perdidos. Y por las noches, después de acostar a sus kriptonitas, todavía tenía tiempo para ser Lois Lane.