Concurso patrocinado por el Hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera

miércoles, 26 de marzo de 2014

EL POLVO DEL CAMINo

EL POLVO DEL CAMINO
Suenan las campanas de la iglesia. Pero Aurora no irá a rezar el rosario.
Camina levantando el polvo del camino. Él todavía no ha llegado del bar.
No se acuerda de llorar.
Escucha el claxon del carnicero. Temblorosa, escoge el vestido verde. La cremallera no cierra.
-Recoge tus cosas, podría regresar en cualquier momento-gritó Aurora abrochándose el sostén. Su ración bendita de carne diaria.
¡Qué mundo extraño! La gota, enfermedad de reyes, aquí dónde nos comemos las sobras de los cuervos.
Y comenzó su lenta descomposición. Primero fue el pie derecho… Cerró fuerte los ojos. No me aterra no encontrarme nada después de la muerte. Lo peor es que haya otra vida. Y sea como ésta…

MAJESTIC




            Desde el puente, la primer oficial controla el Majestic, el mayor barco del mundo, tal como acredita Lloyds. Beatriz recuerda ahora sus brillantes estudios de Náutica en Cádiz y su experiencia en cuatro buques. Le llama ahora el capitán a su despacho. Tiene con él la mejor relación, forjada en tres años de convivencia en la mar.  Con el oficial tercero Martens es otra cosa, porque no aguanta que una mujer le de órdenes. El capitán se jubila en noviembre y Beatriz confía en sustituirle. Sabe que es apreciada por la empresa, en la botadura del Majestic el señor Maersk la puso como ejemplo. Antes de entrar al despacho del capitán, Beatriz contempla la costa africana bajo el sol cegador.


Cecilia, orra vez

Intentar evitar el movimiento natural de sus caderas le hacía llegar a casa agotada, pero era parte del sacrificio que le permitía fingir una identidad masculina y, por tanto, ganar más que sus compañeras.
“No me debo quejar”, se dijo en voz alta, con gesto conformista,  contemplando en el espejo su apariencia mientras despegaba con suavidad el bigote postizo.
Se había convertido en una especie de Cecilia Böhl del siglo XXI.
Extraño  mundo éste que tanto presume de sinceridad, progreso y libertades pero que le exigía dejar de ser ella misma para poder conseguir un mínimo de igualdad.

Bob

Bob

-¿Y tú a quién quieres más? ¿A papá o a mamá? – le preguntó la anciana del parque. 
Marta apenas lo pensó un par de segundos. Por un lado era su madre quien jugaba siempre con ella después de llegar del trabajo. Era quien la ayudaba a colorear y quien le contaba cada noche un cuento distinto. Por otro era su padre quien la llevaba y la traía del colegio, era quien le hacía la merienda, quien la peinaba y le compraba la ropa. Y aunque llegó a la conclusión de que quería a los dos por igual y de que no podía decidirse por ninguno, sí que tenía clara la respuesta:
-¡A Bob Esponja! – dijo.

Seudónimo: Ozymandias

LA RUTA

La ruta

Soraya y Martita saludan desde el estrado a los cerca de cuarenta compañeros que han acudido al agasajo. Tras la introducción del presidente relatan ambas el arriesgado viaje a Neyshabur. Proyectan imágenes del Scania R 470 cargado con el transformador gigante, las dos posando con los barbudos guardias de frontera, de una mujer con burka junto al volante del camión y la descarga del transformador en la central térmica. Suenan unos aplausos tras referir la avería en la ruta de vuelta. Han sido treinta y cinco días, durmiendo siempre en la cabina. Terminan la disertación con una imagen de ellas ante el radiador del Scania. Los camioneros rompen en una encendida ovación y descorchan las botellas de cava.

La caridad bien entendida

La caridad bien entendida…
María se levantaba todas las mañanas antes del amanecer y disponía todo para cuando se levantasen los demás, trabajaba muy duro en casa y en la fábrica un día tras otro hasta que se iba a dormir agotada. Ésta era la única igualdad que conocía, la de todos los días de su vida. A pesar de ello nunca se quejaba, nunca se cansaba, volcaba en su trabajo el infinito amor que sentía por aquellos a los que ayudaba a vivir mejor sin esperar nada a cambio.
La mañana en la que María amaneció muerta todos se sintieron muy contrariados porque sobre el mantel de la mesa de la cocina nadie había preparado su desayuno.

"EL MUNDO AL REVÉS

Llegó exhausto del trabajo. Se quitó los tacones, se masajeó los pies, se puso un chándal y cuidadosamente eliminó de su cara el abundante maquillaje. Volvió a salir para recoger a sus hijos de la guardería y pasó el resto de la tarde jugando, ordenando, bañando a los pequeños y dándoles la cena. Les leyó un cuento y los acostó. Al rato, llegó su esposa hablando de lo aburrido que había sido su día y del tedio de irse a tomar un aperitivo con sus clientes. Manuel, tumbado en el sillón, pensaba en lo duro que era travestirse para encontrar un empleo adaptado a sus capacidades, pero, agotado, se durmió, como de costumbre, ante la mirada condescendiente de su mujer.

DESCUIDO IMPERDONABLE

 Antes de amanecer, había recogido la casa, aseado al pequeño, hecho el desayuno. Después, el chiquillo a la guardería, tarde a la reunión, bronca de su jefe, café rápido mientras elaboraba la lista de la compra que haría después de comer con su amiga, que por cierto le recordó el mal aspecto que tenía, toda la tarde elaborando informes y la última en abandonar la oficina.

Su marido la encontró con una copa de vino, su libro favorito, pies descalzos sobre el sofá… el mejor regalo después de una jornada agotadora.  

“¿Dónde está el niño?”.

Con el corazón en la boca, saltó de un brinco. Entonces supo qué le había estado rondando en la mente todo el día.

Karuso



Karuso
Karuso lleva días deprimido, nuestro perro no se acostumbra a la ausencia de Clara, que ha comenzado a trabajar en una panadería. Cada tarde cuando Clara regresa, Karuso la olfatea, exhaustivamente pero sin grandes muestras de efusividad ni alegría, quizá en busca del olor preciso que pueda identificar a quien ocupa su lugar durante el día, para así localizarlo sin lugar a dudas en algún casual encuentro.
Esta tarde Karuso ha recibido a Clara con gran entusiasmo, hecho que contrastaba enormemente con el pesar en el gesto y la voz de su ama cuando tristemente le dijo: Karuso, buenas noticias, me han despedido.

¡ÚRSULA!

Úrsula, tráeme la barra de pan, el vino y algo de fiambre, que estoy viendo el partido. ¿Cómo eres así, mujer, que no te dignas ni a contestarme? Venga, levántate ya que estás muy remolona. Tienes todos los trastos por el suelo, la casa sin barrer, el frigorífico "pelao" y la olla vacía. "¿Pa esto me he casao yo?". Maldita mi suerte. Úrsula, levanta y ventila la casa que no hay quien esté aquí. Sé que estás enfadada conmigo porque dices que no te echo cuentas, pero llevas dos días sin salir de tu cuarto y no es "pa" tanto, créeme. No volverá a ocurrir. Venga, fríeme un par de huevos con tocino. ¿Úrsula? No respiras. ¡Joder!, ¡Úrsula!

La guitarra inolvidable

Hijo, ¿recuerdas la vieja guitarra que te compré? Si madre, asintió con la cabeza avergonzado. Recuerdo que trabajé durante una semana limpiando culos ajenos para ver una sonrisa en tu cara. Sabes, me destrozaste el corazón cuando despreciaste mi regalo, pero nunca te culpe a ti, sino a mí, porque en ese momento me di cuenta que te estaba malcriando.

El hombre sentado cabizbajo con la mirada en sus  zapatos nuevos, se dejó llevar por sus emociones, y una a una resbalaban lágrimas  por la delicada piel hasta la suela. Hijo, no llores, seas lo que seas, hagas lo que hagas, siempre estaré a tu lado.

-No lloré por ese recuerdo, sino por todos los sacrificios que hizo mi madre.

Guerreras sin ejército

Ni débiles, ni sumisas, pero tampoco del todo guerreras. La belleza de la mujer perturba, las curvas de su cuerpo y su mente dan distorsión y la fuerza que lleva su rabia e impotencia por parecer pequeña cuando es tan grande aterroriza a quien nunca antes le había prestado atención. Pero, ¿cómo puede pedir ella misma que la traten como una luchadora si no crea un buen ejército para la guerra? Tanto empeño en demostrar quién es y le falta el amor hacia sus compañeras de viaje. Se tiene que gritar a una sola voz, sentir el poder de cada una, dejar la codicia a un lado. ¿Cómo vamos a ser grandes si jugamos en solitario? 

"La realidad del espejo

Se miró en el espejo. Las manchas en su cuerpo, ocultas bajo las telas condenatorias, marcaban toda una historia: no sólo la suya, sino la de muchas otras mujeres. Hablaban de la fuerza, siempre bruta e irracional. Siempre superior a la inteligencia y la justicia.
Se tocó algo. El dolor, a continuación, hizo que el espejo revelase secretos jamás revelados, gritos jamás oídos, miradas jamás atendidas. Como ella, los insultos habían aflorado salvajemente, acompañados de cadenas y grilletes.
El espejo mostró entonces palabras ensangrentadas:  libre albedrío, promiscuidad, liderazgo,… Ninguna de ellas apareció clara; todas ellas difusas y partidas. Y cuando ella probó de tocarlas, el espejo las hundió en la profundidad.
Era el día de la mujer. Un buen día. 

CON SONANTE VOCAL (REIVINDICACIONES DE LA LETRA @)

                                                      CON SONANTE VOCAL  (REIVINDICACIONES DE LA LETRA @)
                                                                                   
Consciente soy que hace poco que he llegado y que aún hay quien es reacio a que participe.Creéis en la matemática, lo sé: allí existe
el signo "igual" y lo aceptáis como ciencia.Dadme ese carácter puesto que igualmente soy definitiva, pero jamás me tratéis de signo.
Evitar mi uso como grito, para eso ya están las mayúsculas.Para ciertos o extraños,estoy relegada a  teclados y arengas públicas,no
obstante, en el nuevo vocabulario, soy conjunto y no parte.Tilde no necesito,ni negrita, subrayado o demás ferias. Reivindico que me
incorporéis en un lenguaje vida que sea plural, lógico, y justo. La prueba: Viajando desde cualquier lengua, no necesito traducción.

CON SONANTE VOCAL (REIVINDICACIONES DE LA LETRA @) PSEUDÓNIMO "ELVIRA"

                             Con sonante vocal (reivindicaciones de la letra @)
                                                                                   
Consciente soy que hace poco que he llegado y que aún hay quien es reacio a que participe.Creéis en la matemática,
lo sé: allí existe el signo "igual" y lo aceptáis como ciencia.Dadme ese carácter puesto que igualmente soy definitiva,
pero jamás me tratéis de signo. Evitar mi uso como grito, para eso ya están las mayúsculas.Para ciertos o extraños,
estoy  relegada a  teclados y arengas públicas;no obstante, en el nuevo vocabulario, soy conjunto y no parte.
Tilde no necesito,ni negrita, subrayado o demás ferias. Reivindico que me incorporéis en un lenguaje vida que sea
plural, lógico, y justo. La prueba: Viajando desde cualquier lengua, no necesito traducción.

USO DE RAZÓN

Ayer escuché a mis padres discutiendo, como habitualmente desde que tengo eso que llaman "uso de razón", que no sé muy bien para qué sirve... Mi madre berreaba que por mi culpa (¿qué he hecho yo...?) se quedó sin trabajo, y que a su edad, casada y madre quién la iba a contratar; que sólo encuentra anuncios para jovenzuelas de 25 años, trilingües, solteras y "macizas", aunque eso no lo dicen, claro... Mi padre, con un puro en la boca y los pies sobre la mesa mientras mi madre pasaba la escoba por debajo, le contestó que dónde iba a estar ella mejor que en casa conmigo, que eso de trabajar fuera era un invento de aburridas y estériles feministas...    

Diferencias notables"

    Mi marido es conocido en los medios; suele aparecer en la televisión y en los periódicos. Muchos señores se fijan en el y en su trabajo, por lo que su caché aumenta cada año como los ingresos publicitarios. Confían en el y viaja bastante, en mi también lo hacen, y en mis compañeras, pero tenemos tantos adversarios.
    Nos dedicamos a lo mismo, y yo la meto más que el. Pero yo no cobro ni la mitad que el, lo que compenso dando clases de educación física en un colegio. Una pena pero el fútbol como otros tanto deportes femeninos no están lo suficientemente reconocidos.

El sauce


EL SAUCE

Estaba un poco cansada, después del trabajo, porque no ha sido fácil el día. Se ha apresurado y ha llegado a la hora.

Al fin, él al lado de ella, en ese banco que nadie arregla. El sauce acaricia la sombra, tímido roce de vaqueros. Pulgar en el teclado, un mensaje de ella: yo te quiero, respóndeme. Él sigue virtualmente jugando.

Desde la habitación de su casa, él la llama, desconsolado.

- No me he dado cuenta cuándo te has marchado, pero he terminado ya el juego, ¿podemos quedar mañana en el mismo banco?

- No, cariño, sigue jugando.

El sauce no puede soportar las lágrimas. Ya sabemos por qué sigue llorando.

Pseudónimo: Acacia.




A pesar de mi madre

En este anfiteatro, rodeada de colegas de profesión y a la vez contrincantes, no puedo evitar recordar cómo mi madre hizo lo imposible por inculcarme la obediencia sumisa a unas normas arcaicas que amputan el deseo de ser mucho más que esposa y progenitora. Qué tremenda sinrazón, trabajando en la calle en vez de consagrarse a la casa y los hijos, así va el mundo, afirmaba.
Entre aplausos me levanto para recoger el premio Herbrand por mi contribución en el área de razonamiento automatizado. Siento el pecho abierto por la emoción, ésto constituye mucho más que la retribución a mi carrera, es un símbolo. Soy la primera mujer a la que se otorga este galardón. A pesar de mi madre.

LA ELECCIÓN DE SHAIMA (Odiseas Márquez)

Me llamo Shaima y tengo siete años. Mi vecino Maysam, que tiene dos años más que yo y sabe leer, dice que soy muy lista y que cojo las letras al vuelo. Creo que Maysam me quiere ¡Cuánto me gustaría asistir a la escuela con él! En mi casa dicen que soy bella y muy valiosa; mi padre me venderá por un cargamento de opio. Lo tienen todo previsto: mis hermanos lo transportarán hasta Irán y mi familia se comprará una gran casa. A mí me gustaría casarme con Maysam; pero, mi madre dice que elegir no sirve de nada, que cuando Maysam se haga mayor, me recluirá en casa y me azotará como lo hará el cultivador de opio.

"ESPERANDO A BARBI

Es mi segunda cita con la mujer barbuda. Esperándola, me he acordado de Nadia. Nunca más bella que cuando mostró su cuerpo de modelo cercenado por el cáncer en aquella revista, ofreciendo su torso mastectomizado en un acto de inconmensurable subversión. Desafiando al mundo y a Stendhal. Ella no está todavía preparada como Nadia, quizás yo tampoco, acompasaremos los tempos. Me vale satisfacer mi debilidad por los fulares, pasear agarradas de la mano y reforzar la unión con el extremo de su barba rodeando mi cuello y, finalmente, anudándose a mi pelo. Aunque nos tengamos que engañar diciéndonos que va a durar siempre. Incluso. Se abre la puerta. Está ahí. Más bella que un labio partido, casi perfecta.

Bienes negociables


Una mujer entró un día en una casa de empeños y dijo al dueño:
– Tengo dos hijos que alimentar y solo me queda una cosa por vender: mis ilusiones.
El hombre se apiadó de ella y le pagó algo más de lo que valían, según el catálogo, sus sueños de viajar y su deseo de terminar el bachillerato.
Cuando ella volvió, el prestamista con un guiño significativo preguntó:
– Señora ¿no tiene algo más relevante que vender?
Y ella respondió:
– Sinceramente: si estuviera en mi lugar ¿vendería su dignidad?
– No.
– Esa es la verdadera igualdad entre el hombre y la mujer: luchar a brazo partido por nuestros principios, aunque la elección sea darle a nuestros hijos un ejemplo o comida.

pequeña historia sin género

había sido un agotador jueves en el trabajo. como casi siempre, improvisó poniendo a prueba sus habilidades ante los dichosos cambios de planes que surgían constantemente, pero al final encontraba la solución de alguna manera.

después de volver a casa y preparar el almuerzo para toda la Familia, consiguió arañarle Tiempo a la tarde para acabar el disfraz de sol que su hija pequeña debía llevar en la función de Primavera.

por la noche, adelantó todo lo posible para ganarle tiempo al viernes, e incluso se regaló unos minutos para asomarse a la ventana y sorprenderse por la belleza del mar y el cielo estrellado.

apagó la luz de esta pequeña historia sin género gramatical, y Soñó con la Igualdad.

Hormiga Verde

La mujer alegre y joven llamaba a la puerta pero no podía entrar, la puerta estaba cerrada. La mujer callada y madura continuaba frente la puerta, ahora llamaba y aporreaba, pero la puerta seguía clausurada pero ella sabía que debía entrar. La mujer observadora y anciana giraba el pomo y escuchaba con la oreja pegada a la puerta pero no podía entrar. La mujer esperaba apoyada en la pared pero la puerta no se le abría, estaba atrancada. La mujer no se sentó junto a la puerta a esperar, cavilaba como se abriría. Un hombre se acercó y sacó su llave, la abrió y entró. La mujer siguió plantada intentándolo pero nadie en su vida le había tejido sus bolsillos.

--
Ant Marzal

¿A dónde?


Al principio se sorprendió de que se tratase de una mujer. No había topado con muchas en la profesión y se alegró, pues parecía que el mundo estaba cambiando y eso le gustaba. La observó un momento y quedó absorto al darse cuenta de que era muy hermosa. Se sintió como un colegial, confundido y azorado ante un amor a primera vista. Ella le dijo algo, pero él sólo escuchó  el atronador sonido de los latidos de su corazón. Así que ella tuvo que repetir su pregunta, a la que él contestó apenas logrando disimular un ligero temblor en su voz: "A la Calle Juan Gris 22, por favor". Y por fin el taxímetro se puso en marcha.

DISPUTA DE DAMAS


La manzana dorada lanzada por Eris golpeo sobre la mesa y las hermosas Afrodita y Hera se abalanzaron  a cogerla, inclusive yo, Atenea, tropezando la una con la otra. La discordia era evidente, pues poseer dicha fruta reluciente era el trofeo de la más bella. Ante la duda, tuvimos que deleitar a un juez, evidentemente un joven con deseos mortales. Mis rivales desplegaron su arsenal de encantos capitales, menos yo, como cualquier mujer, mi cuerpo es bello digno de una Diosa, pero me diferencia que poseo sabiduría ante todo, a pesar de ello no gané porque inteligencia y belleza, es el mayor miedo del hombre.

Pasos de hormiga

Cada día sale de casa bien temprano y vuelve cuando el silencio y la oscuridad se han apoderado de las calles. Luchadora infatigable, su esfuerzo lo mide en remesas que den una oportunidad a los suyos. Exhausta, termina su jornada, mas nunca tira la toalla. Aún esclava de sus responsabilidades, la libertad de sentirse autosuficiente no la aleja de la prisión que el machismo le preparó.

Rosa

“Como fijar bien el maquillaje AHÍ” decía la portada de la Cosmo, “Lucir el rosa”.
Porque al fin y al cabo era evidente que la depilación completa dejaba a la vista muchas imperfecciones desagradables, e ignorar el problema era perderse el respeto. Para la mujer moderna que no se conformaba, se había creado el nuevo maquillaje vaginal. Un color grisáceo o amarronado, por ejemplo, se arreglaba fácilmente, y para no restregarlo por la ropa interior también se diseñaron cantidad de nuevos productos. Bragas hechas de clingfilm (que según las mojigatas provocaban sarpullidos, como si para eso no hubiera cremas) o fijadores en laca. Si una decidía ir por ahí con una birria por dejadez o estratagemas política, era otro asunto.

SINTONÍA PERFECTa



           
La joven e inexperta pareja puso en marcha la granja. La incorporación de los pavos al nutrido grupo de animales transformó la vida. La fama de su belleza se extendió y la gente acudía a contemplarlos.
    El gugluteo y exhibición en torno a la hembra, levantaban expectación. El animal ajeno a ello, desplegaba el plumaje y un concierto de tonos cielo, marinos y añiles asomaban para componer una sintonía perfecta. Dejando a todos boquiabiertos.
La pava se sentía muy satisfecha y la muchacha también. Sin embargo, el resto de los habitantes vivían infelices.  
Un día el pavo desapareció. No hubo noticias en mucho tiempo y ella languideció. Los paseos de la pareja con los dedos entrelazados finalizaron.   

La reina

- Jaque.
La joven situó al rey ante su reina.
- Pero hija, si mueves ahí tu pieza te comeré la dama.
- No lo creo, papá. Es tu turno.
- Jaque.
Lejos de amedrentarse, la niña movió su reina tras las líneas enemigas y, bajo la protección de su caballo, eliminó a la reina rival y dijo:
- Jaque mate, papá.
El padre quedó atónito.
- Hija, estabas en jaque. No puedes sino mover el rey.
- ¿Por qué, papá? Acaso debiera tener más valor una pieza que espera casi estática el desenlace de la partida que una que lo protege y lucha contra el enemigo, sacrificándose en muchas ocasiones por él? Yo creo que no.
Y se levantó.

De peligro el datos cambiar


De peligro el datos cambiar

Todos los días, José María introduce datos en el sistema informático, muchos. A su alrededor, tres compañeras obran con la misma destreza, e incluso, algunas jornadas el rezagado es él. Se podría decir que, dentro de esta rutina gris, José María es feliz, de no ser por el incidente que sufrió hace unos meses, cuando a su nómina le rebajaron doscientos euros y, al solicitar explicaciones, la respuesta de la dirección fue culpabilizar al sistema informático del error, por confundir su nombre con el de María José y, por tanto, aplicarle la tabla salarial pertinente. Desde entonces, desconfiar del sistema informático, compararse con sus compañeras y avergonzarse, todo es una.

ENANITOS VERDES

Las doce de la mañana de un martes cualquiera. La radio vomita su murga de siempre. La fregona escurre tras su faena. La tabla de planchar reposa agotada en su rincón. La lavadora ruge con la tercera colada.
Suenan las campanadas cuando el brillante rayo ilumina la cocina y aquellos enanitos verdes comienzan a corretear por la terraza, junto a los geranios. La miran. Ella mira el reloj.
Los niños saldrán pronto del colegio. Están a punto de traer a su madre del centro de día. Enseguida llegará su marido. Debe darse prisa. Echa los garbanzos en la olla y recuerda que hay que comprar papel higiénico y cebollas. ¡Qué aburrimiento de vida!  

Un centenario crucial

“La llaman la Gran Guerra y en ella me encuentro sumergida sin clamar por ello. Todo ha cambiado drásticamente. Todo. La mayoría de nuestros maridos están en el frente luchando por una nación que los mueve como si fueran peones en un tablero de ajedrez. Sin embargo, ahora nosotras hemos tomado el mando,  tenemos voz, voto, se nos valora más al ser claves en este infierno que vivimos.

Lo hemos conseguido,  lo veo día a día, se acabó la injusticia social, pasaremos a la historia por nuestros actos, estoy segura. No obstante, la pena llena mi interior. Ha hecho falta una situación tan trágica como ésta para que ellos se den cuenta, perdonarles… ”
Sophie Renard. París, 1914.

DESENCUENTRO

Jueves 12 de marzo 1975
Después de haberla dejado preñada de amor, enferma de esperanza, hastiada de engaño y abandono, pasó por su lado en una fría mañana de marzo.
Llevaba abrigo verde y maletín marrón, el paso apretado, perdido el amor.
Pasó junto a su lado pero no la saludó.
Sábado 15 de mayo 2005
Habiéndose ella despertado en la más floreciente de las mañanas,tras desayunar, ir al gimnasio y recibir un enorme regalo de sus nietos, salió a pasear sus alegrías por la ciudad.
Cuando pasó junto al parque, casi se lo tropezó. Él llevaba traje gris y tembloroso bastón, la mirada perdida, desdibujado el amor.
...Ella paró junto a su lado, pero no lo saludó.

COCODRILO


    Podría haber sido otra cosa, pero soy un cocodrilo de doscientos kilos que vela el sueño de la anciana desde lo alto del dosel.
    Todas las noches, ella deja dos pastillas sobre la mesita. Cuando se levanta por la mañana, se lava el rostro cuanto apenas en la palangana del tocador, mientras yo abro la boca y se me seca la garganta. Luego, toma las pastillas de la mesita de noche. Solo en el último momento, como si le gustara hacerme padecer, la anciana me mira de reojo y, con una sonrisa cruel, me brinda las pastillas antes de arrojarlas a la papelera.

CARRILAIRE

Vida entornada

                Me llamo José Martínez Machado. Conozco a Josefina desde la primera luz. La siento languidecer frente al mar unánime. Dormirse en mi piel. Rebelarse contra el cristal y entornar la mirada sobre los vértices de mi memoria.
                La música era el cuerpo que no podía tener, aquella canción su alma. "Verdes como el trigo verde…", entonaba triste las notas hasta tornarse densas como el aceite. En las profundidades de mi silencio replicaba un -quejío- amargo,  su ilusión maltrecha y el regusto del rechazo.
                La miré atravesado de sus lágrimas y ella sin abrir sus labios imposibles, susurró: me duelen tus manos como alas rotas, tus cicatrices hechas de mis heridas y tu nombre que es el mío, José Martínez Machado.

Mamá


Mamá me enseña que todos somos iguales. Por eso, a veces, mamá manda a Lucas fregar los platos, y yo le ayudo a arreglar el coche. Mamá entiende de coches.
Pero mamá no es como las otras mamás. Mamá no me acompaña al colegio, y no me espera cuando salgo. No me ayuda con los deberes y no me lee un cuento antes de ir a dormir. Mamá se va a trabajar por la tarde y regresa cuando lo hace el sol, con una sonrisa y un beso. Luego limpia, hace la compra y, cuando venimos del cole, la comida ya está en la mesa.
Papá tampoco lo hace. Papá siempre está en su despacho, dice que tiene que trabajar.

martes, 25 de marzo de 2014

AGENDAS


Manuela. 4,00: El bebé pide pecho. 7,00: Suena el despertador. Se ducha y desayuna. Prepara desayuno y ropa al hijo mayor. Da el pecho al bebé y le viste. 8,40: Lleva a los niños al cole y a la guarde. 9,30: Llega en metro a la oficina, se coloca los auriculares. Atiende la primera llamada desplegando una cansada "sonrisa telefónica": "Buenos días, le atiende Manuela, ¿en qué puedo ayudarle?". 10,30: Pausa de 5 minutos. Se saca la leche de un pecho. Etcétera.
Manuel. 7,45: Suena el despertador. Se ducha y desayuna. 8,30: Se despide de su mujer e hijos, se marcha en coche a la oficina. 9,30: Consejo de Administración. 13,30:  Almuerzo-reunión con clientes japoneses. 17,00: Partida de squash. Etcétera.

'' Superhéroes

            Cuando eres pequeño buscas superhéroes en todos lados, pero  suele ser  tarde cuando te  das cuenta que el mayor superhéroes que existe es tu  madre.

            Antiguamente las mujeres estaban todo el día en casa  y no salían a trabajar, pero era en sus casas donde  llevaban a cabo  su trabajo, cocinaban, planchaban, lavaban y  daban valores y educación a sus hijos. Creo que ese es el mayor trabajo que existe.

            Hoy  las mujeres pueden trabajar y  cuando llegan a casa hacen el mismo trabajo que las madres de hace 50 años.

             Es por eso que creo que no se buscan bien a los superhéroes, ya que los tenemos cerca y no nos damos cuenta, solo hay que mirar bien.


Bar



II CONCURSO DE MICRORRELATOS SOBRE LA MUJER

BAR

La mujer mayor ha sufrido mucho.
Su marido. Sus hijos. Su trabajo.

La mujer joven todavía no.
Sus novios. Sus novios.

La mujer mayor lava los platos con desgana.
La mujer joven está limpiando las mesas.

La mujer mayor tiene unos ojos cansados.
La mujer joven tiene unos ojos profundos.

La mujer mayor fue muy bonita.
La mujer joven no lo es, pero tiene mucho atractivo.

La Humanidad: maldito virus.
De Vetula.
Todo es cuestión de tiempo.








Una vez abrí los ojos

Una vez abrí los ojos.

Cerré mis puños y alcé la mirada al aire que rugía.
No me voy a rendir. Ahora sabía que no necesitaba un camino ni una senda. Solo necesitaba la fuerza de querer vivir y del querer hacer.
Abrí los ojos, y pude ver que aún existía, pude verme resurgir entre el escombro y el ruido.
Miré al cielo aliviada y no pude contener las lágrimas al poder ver lo que antes no podía, y pronuncié las palabras mas fuertes que una persona puede pronunciar.
- Gracias por todo…
Y caminé sin caerme ni un instante, y solo miré atrás para recordar que algún día fui desdichada, y ahora disfruto de mi nueva vida, mi libertad.

Yo defino quien soy


Yo sigo mi rumbo y mi destino va conmigo. Es la sombra de mi persona y depende de mi postura y de mi camino, proyectare una sombra u otra.
Ese es el destino, un reflejo de tu ser. Es el reflejo de tus miedos y tus inquietudes. Tus sentimientos y tus pensamientos. Así que procura guiar tus sentimientos y tus pensamientos porque esto definirá quien eres y cual es tu destino. Y si tu no dominas sobre ellos,  ellos se adueñaran de ti, y si consientes que eso pase, entonces si estarás en lo cierto cuando digas que el destino se apodero de ti.

Sólo pena

Ni siquiera odio. Sólo pena por los años perdidos, por nuestros hijos. Pasando frente a San Juan con un paquete de pañales,  una esquela ha llamado mi atención, por la edad: 58 años, dos más que yo. Luego tu nombre, tan conocido y tan remoto, en letras de luto. Como el que tuve que elaborar por nuestros hijos vivos; este bebé  es mi nueva oportunidad. La esquela me ha devuelto la pesadilla de nuestra separación. Cómo aprovechaste el fin del amor, la fuerza de tu sexo y la situación social consolidada para  arrebatármelos. El tiempo y el sentido común me los ha devuelto, no sin secuelas. Ahora ni siquiera odio. Sólo pena por los años perdidos y los hijos dañados.

“Recuerdos de 1931

República, mujer, igualdad… los conceptos rebotan con eco en su mente. Clara Campoamor, recuerda claro el campo político donde defendió su amor por la libertad. Recuerda aquel 1 de octubre de 1931 en que tras respirar profundamente subió peldaño tras peldaño las escaleras de aquel Congreso de los Diputados. A escasos metros delante entraba Victoria Kent. Los dos leones de bronce de la entrada franqueaban la llegada de las dos leonas de la cámara. Bajo la estatua de Isabel II en el recibidor ambas coinciden. Clara sonríe cortésmente. Aparta la mirada, ha de centrarse en su intervención. Ocupa su escaño. Meses de campaña a favor del sufragio femenino la han endurecido. Dos mujeres únicamente en el Congreso. Están haciendo Historia.

El Latido

Ashia sintió el pálpito de libertad y cambió la colada por un paseo al sol. Brigitte sintió el pálpito de autoestima y no bajó a por el café, pidió que le subieran el sueldo. Celeste sintió el pálpito de dignidad y aspiró a ser la mejor, siendo o no la más bella. Dao-ming sintió el pálpito de valentía y reclamó ser aviadora y no quedarse en tierra.
Y se leyó en los periódicos que hubo un intenso latido, en tantas partes hallado por calibre y extensión, que en un instante el mundo entero giraría a la inversa. Y los expertos nunca se lo explicaron, mas todas ellas descubrieron la fuerza de un corazón global sonando en femenino.

Un cielo púrpura al atardecer

                -Te protegeré.-susurró la voz cruel, la misma que había cortado sus alas de pajarito y cubierto de cadenas su mundo.- La realidad es despiadada, por eso has de ser solo mía… Feliz en mi jardín, mi muñequita.

                Las palabras dulces ya no calmaban su corazón herido. La sangre de sus heridas y las lágrimas que noche tras noche derramaba en la prisión que era su casa, habían terminado por diluir en ella las falsas promesas y la máscara tras la que se ocultaba un monstruo.

                “Te protegeré”, le había dicho la noche que se conocieron, sellando con un beso un pacto de silencio y maldad. Unas palabras bonitas que con su seducción la habían alejado de su camino, cubriendo de barrotes su mente para pudrir sus anhelos y deseos.

                “Te protegeré de este mundo, tu no tendrás que hacer nada. Ni estudiar ni trabajar, eso es demasiado para ti… Yo solo quiero protegerte.”

                Pero las garras que controlaban sus actos no podían alejarla del cielo púrpura que, noche tras noche, alimentaba sus sueños.

                -Yo no quiero que me protejan. Yo quiero vivir.


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"No existe lo imposible, solo lo inevitable"
La Bruja del Teatro

Heridas en el alma

HERIDAS EN EL ALMA

           
            Vuelvo a oír sus torpes pasos acercándose a la puerta y el sonido de las llaves tintineando ante la cerradura. Ojalá regresara a las oscuras calles, las farolas de tenue luz y los bares en los que ahoga su miedo mientras nos destroza la vida.
            No es así.
            Entonces echo a correr. El largo pasillo se me antoja interminable y creo que su inmensa mano aferra mi delgado hombro. Pero eres tú, mamá. Es tu cálido abrazo dándome protección y amor. Y una lágrima cae sobre mi trenza dorada.
             -¿Lloras, mamá? -pregunto asustada.
            -No, mi vida. -me respondes con una caricia.
            Y mañana volverás al trabajo con una sonrisa en la cara y una herida más en el alma.